Potencia el rendimiento
de tu equipo

7 pasos para intervenir en un conflicto

Tabla de contenidos

He decidido intervenir, ¿Qué hago?

Intervenir en un conflicto no significa tomar partido ni buscar rápidamente quién tiene razón. Significa crear las condiciones para que las personas implicadas puedan expresar lo que está ocurriendo, escuchar otros puntos de vista y avanzar hacia una solución.

Porque cuando un conflicto en tu equipo estalla, hay muchas cosas que se ponen sobre la mesa: emociones, tensión, frustraciones, malentendidos y, en ocasiones, problemas que llevaban tiempo sin abordarse. 

Por eso, antes de intervenir, es importante que comprendas la situación y pienses bien cuál será tu primer paso. 

Si todavía no has leído los artículos anteriores, estos tres pueden ayudarte a poner contexto y llegar a esta guía con una mirada más clara:

Entender el conflicto

Qué es realmente un conflicto y por qué aparece, incluso en equipos de alto rendimiento.

Si quieres saber más lee mi artículo: El conflicto como parte natural de un equipo

Conflicto destructivo vs. conflicto constructivo

Cuándo el desacuerdo ayuda al equipo a pensar mejor y cuándo empieza a convertirse en una señal de alarma.

Si quieres saber más lee mi artículo: Conflicto destructivo vs constructivo

El conflicto también se lidera. Tu papel como líder

Qué papel tienes tú como líder, cuándo intervenir y qué coste tiene no hacerlo.

Si quieres saber más lee mi artículo: Los conflictos se lideran

Si ya tienes claro que es momento de intervenir, vamos con los 7 pasos para intervenir para evitar que la situación empeore.

¡BOOM! El conflicto ha estallado

Cuando el conflicto empieza a escalar, el primer objetivo no es resolverlo rápidamente, sino bajar la intensidad para poder volver a trabajar sobre el problema. 

Cuando las emociones toman el control, las personas dejan de escucharse, se aferran a sus posiciones y empiezan a interpretar las acciones del otro como ataques. 

Tu papel como líder es ayudar a que el equipo salga de esa dinámica.

¿Cómo?

Te doy ideas paso a paso. 

PASO 1 - Vuelve al problema

En este punto, la conversación seguramente estará más centrada en las personas que en el problema en sí:

“siempre haces lo mismo”, “no se puede trabajar contigo”, “nunca escuchas”. 

Tu primera tarea es separar a las personas del problema y devolver la conversación a aquello que necesita resolverse.

Tu foco en este paso: Pasar de buscar culpables a identificar el problema.

Pregunta clave para guiarte: ¿Cuál es exactamente el problema que necesitamos resolver?

Acciones concretas:

  • •  Pide que describan qué ha ocurrido sin utilizar etiquetas o juicios sobre la otra persona.
  • •  Diferencia los hechos de las interpretaciones: Qué sabemos que ocurrió vs Qué estamos interpretando. Puedes incluso tener dos listados en la pizarra para que la separación sea más visual. 
  • •  Con toda la información, reformula el problema de manera neutral y comprueba que ambas partes lo reconocen.
  • •  Si aparecen varios problemas, decide cuál es el que necesitáis abordar primero.

Tip extra: Si la conversación se convierte en “tú hiciste / tú dijiste” o escuchas palabras como “siempre”, “nunca”, “otra vez”, reenfoca de nuevo la conversación y pregunta: “¿qué ocurrió?” o “¿qué necesitamos resolver?”. 

Por ejemplo:

Si escuchas: “Javier siempre bloquea las decisiones.”

Pregunta: “¿Qué decisión concreta se ha bloqueado y qué necesitamos para poder tomarla?”

Si escuchas: “Mariana no escucha a nadie.”

Pregunta: “¿Qué propuesta no se ha tenido en cuenta y qué información necesitamos revisar?”

Y no es una cuestión de evitar las conversaciones difíciles. Se trata de conseguir que sean conversaciones sobre algo que sí está en nuestra mano cambiar como equipo. 

PASO 2 - Escucha las posiciones

Una vez identificado el problema, necesitas entender cómo lo está viviendo cada persona. 

En un conflicto, cada parte suele llegar con su propia versión de lo ocurrido y con la sensación de que la otra persona no está viendo algo que para ella es evidente. 

Escuchar las posiciones no significa dar la razón, sino asegurarte de que cada persona tiene espacio para explicar qué está viendo y qué le preocupa.

Tu foco en este paso: Dar voz a todas las partes

Pregunta clave para guiarte: ¿Qué está viendo, viviendo o defendiendo cada persona?

Acciones concretas:

  • •  Da espacio a cada persona para explicar su perspectiva: “¿Cómo estás viendo tú la situación?”, “¿Qué es lo que más te preocupa?”
  • •  Resume lo que has entendido: “Si te entiendo bien, lo que estás diciendo es…”
  • •  Comprueba que la persona se siente correctamente entendida antes de pasar a la siguiente.

Tip extra: No interrumpas ni corrijas su versión. Escuchar no es asentir ni estar de acuerdo. Puedes decir “entiendo lo que me estás explicando” sin decir “tienes razón”. 

PASO 3 - Descubre qué hay detrás

Las posiciones son solo la parte visible del conflicto. 

Detrás de un “quiero que esto se haga así” puede haber una necesidad de claridad, autonomía, reconocimiento, seguridad, confianza… 

Tu misión es averiguar qué es. 

Porque si consigues entender qué hay detrás, aparecen nuevas posibilidades para resolver el conflicto.

Tu foco en este paso: Observar más allá de las palabras y los gestos

Pregunta clave para guiarte: ¿Qué hay detrás de lo que cada persona está defendiendo?

Acciones concretas:

  • •  Pregunta: “¿Por qué es importante para ti?” y luego profundiza: “¿Qué necesitas que ocurra para considerar que esto está resuelto?”
  • •  Busca intereses y necesidades, no solo demandas.
  • •  Identifica qué hay en común y dónde están realmente las diferencias.
  • •  Presta atención si puede haber emociones o preocupaciones que no se están expresando.

Tip extra: Cuando una respuesta empiece por “porque él/ella…”, intenta llevarla de nuevo a la persona: “¿Y tú qué necesitas?”. Esto ayuda a pasar de hablar de la otra persona a hablar de las propias necesidades.

Potencia el rendimiento
de tu equipo

PASO 4 - Recupera el objetivo común

Cuando el conflicto escala, es fácil que cada persona se centre en defender su posición y pierda de vista aquello que les une. 

Recuperar el objetivo común permite cambiar el marco de la conversación: ya no somos dos personas enfrentadas, sino dos personas que necesitan encontrar una solución a un problema compartido. 

Para que funcione, el objetivo debe ser concreto y relevante, no un genérico “tenemos que llevarnos mejor”.

Tu foco en este paso: Realzar lo que les une y no lo que les diferencia

Pregunta clave para guiarte: ¿Qué queremos conseguir juntos, a pesar de nuestras diferencias?

Acciones concretas:

  • •  Pregunta directamente qué resultado quieren conseguir ambas partes.
  • •  Recupera el propósito del equipo, proyecto o tarea que está en juego.
  • •  Utiliza ese objetivo común como referencia cuando la conversación vuelva a desviarse hacia el enfrentamiento.

Tip extra: Busca un “nosotros” real. Frases como “los dos necesitamos…”, “el equipo necesita…” o “tenemos que conseguir…” ayudan a cambiar la lógica de confrontación.

PASO 5 - Construye alternativas

Ahora que el problema está definido y entendemos qué hay detrás de las posiciones, podemos empezar a buscar soluciones. 

Este es un momento importante para no precipitarse: como líder, puede ser tentador proponer rápidamente una solución y cerrar el conflicto. 

Sin embargo, involucrar a las personas en la construcción de alternativas aumenta las posibilidades de encontrar una respuesta sostenible en el tiempo.

Tu foco en este paso: Darles autonomía para que encuentren una solución.

Pregunta clave para guiarte: ¿Qué opciones tenemos para avanzar que puedan funcionar para ambas partes?

Acciones concretas:

  • •  Pregunta primero qué soluciones se les ocurren a las personas implicadas.
  • •  Enumerar todas las alternativas que se os han ocurrido, sin descartar ninguna demasiado pronto. Considerad incluso pruebas temporales si no se os curren muchas soluciones. 
  • •  Valora cada alternativa según vuestros criterios compartidos: viabilidad, impacto en el equipo, recursos, plazos…

Tip extra: Si la conversación vuelve a bloquearse para defender cada persona su posición, lanza esta pregunta: ¿Qué necesita el equipo para avanzar?

Y después ya podéis entrar en otro terreno:

  • •  ¿Qué información nos falta?
  • •  ¿Qué alternativas tenemos?
  • •  ¿Qué solución podría tener en cuenta las necesidades de ambas partes?

No siempre encontraréis una solución en la que todos obtengan lo que quieren, pero sí podéis encontrar una solución que proteja el objetivo común.

PASO 6 - Cierra un acuerdo

Encontrar una solución no significa necesariamente haber cerrado el conflicto. 

Un “vale, pues lo hacemos así” puede sonar a acuerdo y, sin embargo, dejar muchas cosas abiertas. 

Para evitar que el mismo problema vuelva a aparecer, convierte lo hablado en compromisos claros, concretos y asumibles. 

Tu foco en este paso: Que todas las partes implicadas sepan qué han acordado y qué va a cambiar a partir de ahora.

Pregunta clave para guiarte: ¿Qué vamos a hacer diferente a partir de ahora?

Acciones concretas:

  • •  Resume el acuerdo en voz alta, si es necesario dejarlo por escrito.
  • •  Concreta qué hará cada persona, cómo y cuándo.
  • •  Define cómo y cuándo revisaréis si está funcionando.
  • •  Revisar conjuntamente en equipo los aprendizajes que sacáis de esta situación. 

Tip extra: Asegúrate de que no quedan interpretaciones diferentes sobre lo acordado: “¿Qué hará entonces cada uno/a de forma diferente a partir de mañana?”. Si pueden responderlo claramente, el acuerdo empieza a ser real.

PASO 7 - Haz seguimiento

No esperes a que vuelva a estallar para comprobar cómo está la situación. Un seguimiento breve y natural puede evitar que pequeñas tensiones vuelvan a convertirse en un conflicto mayor.  

Además, hacer seguimiento transmite algo importante: el conflicto no era una conversación puntual que había que apagar, sino una situación que como líder te importa que mejore. 

No se trata de vigilar ni de volver a abrir el conflicto constantemente, sino de comprobar si lo acordado está funcionando y corregir aquello que sea necesario.

Tu foco en este paso: Comprobar que el acuerdo se está cumpliendo y que la dinámica ha cambiado.

Pregunta clave para guiarte: ¿Está funcionando lo que hemos acordado?

Acciones concretas:

  • •  Pregunta a las personas implicadas cómo están viviendo el cambio: “¿Qué está funcionando mejor?”, “¿Qué sigue siendo difícil?”
  • •  Observa también el comportamiento del equipo, no solo lo que las personas te cuentan. Y pregunta también al resto del equipo cómo está el ambiente. 
  • •  Comprueba si los compromisos se están cumpliendo y si están teniendo el efecto esperado.

Tip extra: Si algo no funciona, no lo interpretes automáticamente como un fracaso del acuerdo: volved a ajustar lo necesario.

Preguntas clave

Te resumo en una tabla el paso a paso con las preguntas clave de cada etapa para que las tengas muy presentes en el proceso. 

Creo que estas preguntas te ayudarán a orientar muy bien la conversación y a no perder la dirección cuando estés interviniendo en el conflicto. 

PASOS A SEGUIR OBJETIVOS PREGUNTA CLAVE
Paso 1
Volver al problema
Pasar de buscar culpables a identificar el problema ¿Cuál es exactamente el problema que necesitamos resolver?
Paso 2
Escucha las posiciones
Dar voz a todas las partes implicadas ¿Qué está viendo, viviendo o defendiendo cada persona?
Paso 3
Descubre qué hay detrás
Observar más allá de las palabras y los gestos ¿Qué hay detrás de lo que cada persona está defendiendo?
Paso 4
Recupera el objetivo común
Realzar lo que les une y no lo que les diferencia ¿Qué queremos conseguir juntos, a pesar de nuestras diferencias?
Paso 5
Construye alternativas
Darles autonomía para que encuentren una solución ¿Qué opciones tenemos para avanzar que puedan funcionar para ambas partes?
Paso 6
Cierra un acuerdo
Que todas las partes implicadas sepan qué han acordado y qué va a cambiar a partir de ahora. ¿Qué vamos a hacer diferente a partir de ahora?
Paso 7
Haz seguimiento
Comprobar que el acuerdo se está cumpliendo y que la dinámica ha cambiado. ¿Está funcionando lo que hemos acordado?

¿Hay una fórmula mágica?

Liderar un conflicto no consiste en encontrar una fórmula para que nadie vuelva a discutir.

Consiste en saber qué necesita el equipo en cada momento.

Porque el buen liderazgo no elimina las diferencias.

Crea las condiciones para que esas diferencias puedan convertirse en mejores decisiones, en lugar de convertirse en mejores motivos para enfrentarse.

Espero que todas estas ideas te sean de utilidad y puedan ayudarte a liderar los conflictos y desacuerdos dentro de tu equipo. 

Algo que, insisto, se da en todos los equipos humanos, incluso en los equipos invencibles como el tuyo. 

Gracias por leerme líder. 

¡Provoca un extraordinario día!

¿que te ha parecido? deja un comentario

Deja un comentario

Podcast: Equipos Invencibles

Podcast:
Equipos Invencibles

Conoce herramientas prácticas para construir tu equipo invencible y descubre los aprendizajes, consejos e historias de éxito que comparten líderes de equipos deportivos y de organizaciones en mis entrevistas.

ÚLTIMOS EPISODIOS

Entrevista a Gabino Navarro

EPISODIO #27 Cómo hacer que la gente crezca a tu lado En esta entrevista Gabino Navarro, director General de AEVUM, nos cuenta cómo hacer que

Entrevista a Laura Delgado

EPISODIO #26: DAR AL LÍMITE PARA SERVIR A TU EQUIPO DESDE LA ENTREGA Y MEJORA CONSTANTE En esta entrevista Laura Delgado, Bimba, nos cuenta por

Estrategias para liderar persona a persona

Entrevista a Jesús Ripoll

EPISODIO #25: Estrategias para liderar persona a persona, con Jesús Ripoll En esta entrevista Jesús Ripoll nos comparte sus estrategias para liderar persona a persona. Ser

Sé un líder coach

EPISODIO #24: Cómo convertirte en un Líder Coach ¡Muy buenas líder invencible! De qué es un Líder Coach y cómo convertirte en uno al servicio

Entrevista a Enrique Vela Rubén Duque Equipos Invencibles

Entrevista a Enrique Vela

EPISODIO #23: Cómo usar el propósito, la cultura y los hábitos para potenciar a tu equipo. Entrevista a Enrique Vela En este episodio, Enrique Vela

Speaker Internacional

"Una sola idea resonando en una persona puede generar cambios extraordinarios"

Más de 400 conferencias en varios continentes sobre motivación, liderazgo y trabajo en equipo. Vive una experiencia única en eventos tanto presenciales como online.

Speaker Internacional

"Una sola idea resonando en una persona puede generar cambios extraordinarios"

Más de 400 conferencias en varios continentes sobre motivación, liderazgo y trabajo en equipo. Vive una experiencia única en eventos tanto presenciales como online.

CURSO DE LIDERAZGO: EL CAMINO DEL LÍDER

¿Tu equipo trabaja, pero no avanza como debería? La falta de alineación y coordinación puede frenar incluso a los equipos con más talento. Este curso te dará las herramientas esenciales para lograr que todos trabajen con un propósito claro y compartido, con roles bien definidos y una ejecución eficiente.

Lo que aprenderás:

  • Alinear a tu equipo en un mismo propósito para aumentar el compromiso.
  • Definir roles y responsabilidades para mejorar la organización.
  • Coordinar las tareas sin necesidad de intervenir en cada detalle.
  • Aplicar estrategias prácticas para transformar la intención en acción.

Incluye un workbook exclusivo para que pongas en práctica lo aprendido y estructures un equipo funcional, motivado y listo para alcanzar sus objetivos.

Si quieres un equipo que funcione con claridad, motivación y eficiencia, este curso es para ti.

LA VIDA ES UN DEPORTE EN EQUIPO:
APRENDE A JUGARLO

Todos los días enfrentas un “partido” en tu vida personal y profesional, pero nadie te ha enseñado cómo jugarlo en equipo.

Aprende cómo construir una cultura de alto rendimiento y llevar a tu equipo a la cima del éxito a través de historias inspiradoras y herramientas efectivas.

Conoce el método Y.E.N. «Yo, Ellos, Nosotros» y conviértete en un líder invencible.

¿Cuántas horas de vida te quedan?

Trabajamos alrededor de 80,000 horas a lo largo de nuestra vida.

¡80,000 horas! Sé que puede sonar a cadena perpetua: aburridas, estresantes, e incluso malhumoradas o sin sentido alguno.

No puedes tirar a la basura la mejores horas de los mejores años de tu vida.

Podrían llegar a ser apasionantes, transformadoras, de verdadera contribución al mundo.

¿En qué quieres invertir esas horas y con qué actitud vas a afrontarlas?

Convierte esas 80,000 horas de trabajo en una experiencia digna de ser vivida, y compartida.

¡Atrévete a vivir! 

Sé valiente, agarra el timón y empieza a tomar el control de este maravilloso barco que es la vida.

Convierte tus 80,000 horas de trabajo en una experiencia digna de ser vivida

Convierte tus 80,000 horas de trabajo en una experiencia digna de ser vivida

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes cambiar la configuración aquí u obtener más información consultando la política de cookies.